Síntomas físicos en cada trimestre del embarazo

Primer trimestre
Una vez el embrión se ha implantado en el útero, es decir entre 7 y 10 días después de la concepción; la sintomatología propia del embarazo hace su aparición. Puesto que diversas modificaciones a nivel anatómico y fisiológico comienzan a desarrollarse en el cuerpo de la futura mamá.
Algunos de estos cambios afectan el regular desarrollo de la actividad digestiva y el tracto intestinal, por lo que es frecuente que la mujer en estado de gestación experimente: inapentecia, náuseas, vómito, salivación excesiva, mareos, y en algunos casos ciertos grados de estreñimiento.
Pero no solo este sistema padece las modificaciones, pues las mamas suelen experimentar una tensión similar a la producida en la etapa de ovulación.
Durante las primeras semanas, un repentino cansancio, trastornos en los ciclos regulares de sueño, agudización del olfato, son algunos de los síntomas que llevan a muchas mujeres a sospechar de su probable estado de gestación; estado que es comprobado por muchas mujeres con la desaparición de su regular menstruación (algunas madres primerizas tardan hasta el segundo o tercer mes en suspender el ciclo menstrual).
Segundo trimestre
La mayoría de estas molestias, suelen disminuir o desaparecer después del tercer mes del embarazo; propiciando en la mujer un notable estado de bienestar; es en este momento donde generalmente el crecimiento del vientre puede apreciarse con mayor facilidad. Influye: la flacidez muscular que es mayor después de varios embarazos, el tamaño uterino, que no depende del bebé si no de la constitución de la mujer, la cantidad de líquido amniótico y la propia forma del cuerpo.
Entre el cuarto y quinto mes es cuando la mayoría de mujeres en embarazo, logran percibir los movimientos de su Bebé Feliz; la noche en especial los momentos previos a quedarse dormida son de alta sensibilidad a estos movimientos fetales, ya que hay una especial atención en este espacio para estas manifestaciones de vitalidad. Sumado a la posibilidad de la interacción entre el padre y el bebé.
Los antojos, suelen estar presentes a lo largo del embarazo y se habla de sus causas más a nivel psicológico que fisiológico. Entre los más usuales se encuentran los dulces, helados y cítricos; sin desmeritar aquellos que son un poco mas excéntricos… No existe una relación real entre el hecho de no cumplir un antojo y alguna característica física del Bebé Feliz. Se habla frecuentemente de una forma de ser consentida la futura madre y de hacerla feliz .
Tercer trimestre
Después de séptimo mes de gestación, aunque los malestares iniciales han desaparecido casi en su totalidad, aparecen una serie de molestias generadas por el tamaño y el peso del Bebé Feliz en el vientre de la madre. Entre estas nuevas molestias las más frecuentes son: acidez o reflujo, incontinencia debido al peso ejercido por el útero sobre la vejiga se disminuye su capacidad y los músculos del piso pélvico son inhabilitados, esto también genera micción o necesidad urgente y frecuente de orinar. Hinchazón en manos y tobillos debido a la retención de líquido (edema).
Algunas se hacen visibles como es la “máscara del embarazo”, una mancha que generalmente desaparece en el periodo de lactancia, puede aparecer este oscurecimiento (melasma) de la piel sea en el rostro o en la zona de los pezones o axilas. Las estrías que afectan cadera, piernas abdomen o busto, se generan a casusa de la ruptura de las fibras colágenas de la piel, pueden prevenirse con una buena humectación de la piel aunque depende exclusivamente del grado de elasticidad de la misma. En algunas madres pueden desarrollarse también varices debido a la presión que ejerce la cabeza del bebé en las venas pélvicas, o hemorroides por esta misma presión en las venas del recto; estas suelen disminuir o sanar después del parto si persisten recomendamos consultar el medico de confianza.
La activación de las glándulas mamarias y la producción del calostro, puede presentarse con picazón en algunos casos dolor por el peso aumentado y posibles filtraciones del calostro.
Debido al tamaño y peso del bebé el diafragma se ve afectado y en ocasiones aparece la fatiga al hablar, caminar o realizar cualquier actividad debido a la reducción de la cantidad de aire al respirar.
Sin duda alguna estos molestos síntomas, no apagan la ilusión de sentir esa pequeña vida dentro de ti y vale la pena y la vida cuando puedes al fin tener a tu Bebé Feliz en brazos… Has hecho la mejor elección ser madre sin importar lo molesto que es el proceso

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